El pasado sábado 23 de mayo se publicó en el BOE el Real Decreto 537/2020 de 22 de mayo que, entre otras cuestiones, prorroga el estado de alarma hasta el 7 de junio y dispone el levantamiento de la suspensión de los plazos administrativos, civiles y judiciales.

El 1 de junio vuelven a activarse los plazos administrativos, fecha en la cual también se vuelven a presentar enmiendas de proyecto, ejecutar las obras amparadas por una licencia, presentar la propuesta en papel de un concurso de proyectos... entre otros ejemplos.

El 4 de junio, también se activan los plazos civiles y judiciales, es decir, los que no son de carácter administrativo, por ejemplo, los plazos para reclamar una factura de honorarios pendientes o interponer acciones para reclamar por patologías de la construcción, y también se activarán todos los plazos de carácter judicial.

En referencia al cálculo de la finalización de plazos, hay que contar como si los días que han transcurrido desde el 14 de marzo hasta el día 31 de mayo o hasta el día 3 de junio (en función del caso) no hubieran existido. 

Hay casos en que los plazos, en vez de retomarse -continuar allá donde se habían parado - se reinician de nuevo -empiezan otra vez desde el principio -. Este sería el caso, por ejemplo, de los recursos administrativos. También hay que tener presente que los plazos pueden ser de días naturales (cuentan todos) o de días hábiles (excluyen sábados, domingos y festivos).